Colaboración con THE GRAM JOURNAL - Loredana Vitale
Mi colaboración con The Gram se sitúa en el cruce entre arte, diseño, estética y saber hacer, abordando la cultura como un espacio de pensamiento y no como una simple suma de disciplinas. Una mirada que, partiendo del Made in Italy como legado cultural, se abre a una lectura más amplia, crítica y exigente de aquello que hoy se presenta como excelencia.
Loredana Vitale, The Gram, cultura, Made in Italy, estética, diseño, lujo, arte, saber hacer, excelencia, pensamiento cultural
351330
post-template-default,single,single-post,postid-351330,single-format-standard,eltd-cpt-2.4,gllr_moose,ajax_fade,page_not_loaded,,moose child-child-ver-1.0.0,moose-ver-3.6, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,blog_installed,wpb-js-composer js-comp-ver-7.7.2,vc_responsive

Colaboración con THE GRAM JOURNAL

Tengo el placer de anunciar mi colaboración con The Gram Journal, una revista que entiende la cultura y el Made in Italy como un espacio de pensamiento, como signo de identidad, donde las disciplinas no se separan, sino que se rozan, se tensionan y, en ocasiones, se elevan mutuamente.

Mi participación se desarrolla precisamente en ese cruce: en torno al arte, el diseño, la estética, el saber hacer y aquellas expresiones que dialogan de forma natural con mis inquietudes, mi mirada y mi dirección profesional.

Un territorio donde el Made in Italy ocupa un lugar significativo —no solo como etiqueta, sino como legado cultural, como inteligencia del hacer, como relación entre belleza, materia y tiempo—, pero que no se agota en él.

La cultura, el arte y la belleza son lenguajes universales que no entienden de latitudes; cuando son auténticos, no reconocen fronteras.

Escribir aquí implica asumir una posición: no conformarse con la forma, sino ir a la estructura que la sostiene, a la profundidad de las cosas. Analizar lo visible sin perder de vista lo invisible. Entender que detrás de cada objeto, de cada obra, de cada gesto creativo, hay una forma de pensamiento, una ética y, en algunos casos, incluso una contradicción.

Mi escritura se situará en ese lugar incómodo y necesario: entre la admiración y la lucidez. Entre el reconocimiento de la excelencia y la capacidad de cuestionarla cuando pierde su sentido.

Porque no todo lo que se presenta como cultura lo es, y no todo lo que se considera excelencia merece serlo. Saber reconocerlo y señalarlo cuando es necesario forma parte de la responsabilidad de una mirada exigente.

Gracias Antonella Gramigna por contar conmigo y mi pluma.

 

🇮🇹

Ho il piacere di annunciare la mia collaborazione con The Gram, una rivista che interpreta la cultura e il Made in Italy come uno spazio di pensiero, come segno di identità, dove le discipline non si separano, ma si sfiorano, si mettono in tensione e, talvolta, si elevano reciprocamente.

La mia partecipazione si sviluppa proprio in questo punto di incontro: attorno all’arte, al design, all’estetica, al saper fare e a tutte quelle espressioni che dialogano in modo naturale con le mie inquietudini, il mio sguardo e la mia direzione professionale. Un territorio in cui il Made in Italy occupa un posto significativo — non come etichetta, ma come eredità culturale, come intelligenza del fare, come relazione tra bellezza, materia e tempo — ma che non si esaurisce in esso. La cultura, l’arte e la bellezza sono linguaggi universali che non conoscono latitudini; quando sono autentici, non riconoscono confini.

Scrivere qui implica assumere una posizione: non accontentarsi della forma, ma andare alla struttura che la sostiene, alla profondità delle cose. Analizzare il visibile senza perdere di vista l’invisibile. Comprendere che dietro ogni oggetto, ogni opera, ogni gesto creativo, esiste una forma di pensiero, un’etica e, in alcuni casi, persino una contraddizione.

La mia scrittura si colloca in questo spazio necessario: tra l’ammirazione e la lucidità. Tra il riconoscimento dell’eccellenza e la capacità di metterla in discussione quando perde il suo senso.

Perché non tutto ciò che si presenta come cultura lo è, e non tutto ciò che viene considerato eccellenza lo merita. Saperlo riconoscere e segnalarlo, quando necessario, fa parte della responsabilità di uno sguardo esigente.

No Comments

Leave a Comment

Your email address will not be published.