Loredana Vitale | Virus Lujo VS. “LUJO VIRUS”
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Virus Lujo VS. “LUJO VIRUS”

Durante unas de mis investigaciones alrededor del mundo del lujo, sector que me apasiona, despierta mi curiosidad, me enseña y me pone ejemplo de cómo trabajar bien en muchos otros ámbitos profesionales y mercados, me he encontrado con la noticia de que existe un virus terrible llamado Lujo.

Qué curiosa analogía…

Por supuesto, no quiero frivolizar ya que el Virus Lujo es terrible, mortal y sobretodo no tiene nada que ver con el LUJO VIRUS. En el primer caso su nombre proviene del lugar donde se descubrió, la frontera entre Lusaka (Lu-), y Johannesburgo (jo). En el segundo caso, según la RAE, la palabra proviene del latino Luxus, demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo. Abundancia de cosas no necesarias. Todo aquello que supera los medios normales de alguien para conseguirlo.

A mí el LUJO VIRUS, y no el Virus Lujo, me contagió hace tiempo. Siempre me había interesado el sector bajo el punto de vista de la industria y sobre todo por lo relacionado con el trato al cliente, por el marketing tan específico que en él se practica y aplica.

Durante el Programa Superior de Dirección Estratégica y Gestión del Universo del Lujo (IE Business School),  y gracias también a la Directora del Programa, Susana Campuzano y al resto de magníficos profesores que pude conocer, encajaron muchas piezas en mi mente y en mi sentir como profesional impulsándome hacia un nuevo enfoque laboral.

Desde entonces no he dejado de estudiar, investigar, diseñar proyectos, vincular el mundo del lujo con otros muchos sectores en los cuales trabajo y sobre todo con mi camino profesional futuro.

Como leí hace poco en una entrevista a Susana, los alumnos se vuelven un poco “Frikies” del mundo del Lujo y creo que eso es lo que me ha pasado a mí.

¿A caso el LUJO VIRUS (el que no mata digo…) no es un virus que ha existido desde los albores de los tiempos y se ha propagado en miles de civilizaciones a lo largo de los siglos?

¿A caso cuándo el LUJO VIRUS “se apodera” de ti es prácticamente imposible que te deshagas de ese contagio que te invade?

Dejando de parte esta curiosa coincidencia, que me sirve de enlace a mis ideas y a lo que os quiero contar, decir que en la definición de Lujo de la Real Academia Española, está casi casi todo el resumen de la esencia del lujo o por lo menos de sus orígenes.

Hoy día, el mercado del lujo ha demostrado que puede sobrevivir a las crisis más duras, que es un ejemplo de creatividad e innovación en todos los ámbitos, desde los relacionados con el estilo a los más funcionales o estructurales como la distribución, el retail, etc.

La fuerza del lujo sin duda reside en el valor de las marcas. El precio es el factor de diferenciación y excelencia. Distinción y lo aspiracional son algunos de los elementos que fascinan y cautivan a los compradores del sector.

Éstos, happy few, happy money o excursionistas del lujo que sean, no pueden escaparse a la fascinación que reside en tan peculiar sector, y por eso, a lo largo de países y culturas, el lujo no pierde terreno, sino todo lo contrario, va ganando fieles seguidores que, aunque sea ocasionalmente, quieren  hacerse atrapar por la fascinación y el sueño que proporciona el LUJO VIRUS.

Ríos de tinta se podrían gastar para explicar la influencia del LUJO VIRUS en las sociedades actuales y pasadas.

Fascinante también el aspecto tan global y adaptativo que tiene el LUJO VIRUS, que no conoce fronteras y que se amolda a regiones y culturas, mutando según necesidad para conseguir entrar el mayor número de mercados.

No importa si de China, India, Japón o Brasil hablemos. El LUJO VIRUS está en todos esos países y no discrimina entre HNWI (high-net-worth individual) o compradores aspiracionales.

El lujo existe para todos y tiene productos y servicios para cualquiera que quiera acercarse a él y no importa que esté en este o en otro continente.

Las marcas han dado muestra de ser visionarias, saber interpretar las señales y transformaciones económicas/culturales mundiales haciéndose alcanzables por numerosísimos clientes.

En el sector conviven ahora quienes interpretan que el lujo es algo emocional, que hay que vivir en la intimidad y para el placer personal exclusivamente y, aquellos que hacen de la ostentación el primer elemento de interés de lujo, a través del cual demostrar que se ha triunfado en la vida.

Contrastes, deseos, pasiones, aspiraciones, sueños, geografías, culturas, riqueza, mercados, multiculturalidad, multicanalidad … todas estas palabras y muchas más definen hoy el LUJO VIRUS una pandemia mundial y atemporal  para la cual, como es en mi caso y en muchos otros, difícilmente habrá “curación”.

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